Katherine Heigl llega al hotel Chateau Marmont, de Los Ángeles, muy excitada. "Vengo de entrenar muy duro con mi personal trainer", dice , como exhibiendo un triunfo. Y evidentemente es así, ya que fue al gym en los últimos cuatro días. "Tengo poca disciplina", admite la actriz de 29 años. "Si no estuviera en la industria del espectáculo, probablemente ni siquiera entrenaría porque soy demasiado vaga para hacerlo. Pero, como todas las mujeres, tengo caderas, cola, panza... y, lamentablemente, con el paso del tiempo todo se cae. ¡Y encima hay que luchar contra la celulitis! Por eso trato de hacer algo para mantenerme en forma".
Una confesión de tal magnitud no es precisamente lo que una espera escuchar de una de las celebrities más top de Hollywood. Pero justamente esa sinceridad y sencillez son las características que mejor definen a Katherine (o Katie, como la llaman sus amigos), y una de las razones por las cuales en Cosmo quisimos entrevistarla. "La gente que me conoce bien sabe que tengo mis opiniones sobre casi todo", cuenta.
Ser extrovertida es uno de los sellos de esta fascinante actriz que no para de cosechar éxitos a lo largo de su carrera profesional: ganó un Premio Emmy (el equivalente al Oscar de la tevé) por interpretar a la sensible doctora Izzy Stevens en la serie Grey´s Anatomy, y además protagonizó una hilarante y audaz comedia, Ligeramente embarazada, una de las pelis más taquilleras el año pasado. Como si fuera poco, fue recientemente halagada por la crítica especializada gracias a su majestuosa caracterización en 27 Bodas, su última comedia romántica. Para este film, se cortó varios centímetros de su larga melena rubia y se cambió el color a un castaño oscuro, con el fin de ponerse en la pie l de Jane, una mujer que siempre es la Celestina, nunca la novia.
Nada que se asemeje a su vida real, ya que su corazón está más radiante que nunca luego de su casamiento, en diciembre pasado, con el rockstar Josh Kelley.
Todo en la vida de Katherine parece perfecto: no sólo alcanzó la fama y el prestigio que siempre soñó desde que empezó a actuar ?¡a los 9 años!?, sino que además lo hizo sin la ayuda de nadie. "Estoy orgullosa de haber llegado por mis propios medios", dice. "Eso no quita que algunos días me sienta como una diva. Todo el mundo tiene malos momentos", bromea. A pesar de eso, se siente una chica afortunada: "Estoy rodeada de gente afectuosa, que me quiere y me permite seguir creciendo aun cuando a veces yo quiero portarme mal".
Porque el rostro angelical de Katie tiene un costado de chica mala. Para ella no es problema enfrentar a las personas que no le caen bien o que se comportan inadecuadamente. El año pasado, increpó públicamente a su colega de Grey ´s Anatomy, Isaiah Washington (el cirujano Preston Burke), que había utilizado una palabra ofensiva ("marica") hacia el actor T.R. Knight, que interpreta a George en Grey´s. En la entrega de los Premios Golden Globes, ella defendió a Knight a capa y espada, y sus dichos fueron tapa de todos los diarios. "La verdad es que había bebido unas copas de más, y estaba indignada porque Isaiah lo había ofendido. Por eso me excedí".
Y aunque no está arrepentida de sus dichos, admite que fue algo arriesgado hablar así en una entrega de premios. "Mientras abría mi boca, empecé a pensar: ¿por qué no me callo? Pero realmente sentía lo que estaba diciendo". Más allá de ese percance, luego recibió el Emmy por su papel en la serie. "Fue la mejor manera de terminar el 2007", dice, sin contar el gran evento del año: su casamiento con Josh. "Hicimos una gran fiesta de Navidad, a la que le incluimos los anillos matrimoniales. Fue una grandiosa forma de celebrar nuestra unión", sostiene.
La historia entre Katherine y Josh comenzó en 2005: ella se enamoró en forma fulminante de él cuando protagonizó el videoclip de su canción Only you. "En cuanto lo vi, pensé: ?Dios mío, realmente puedo confiar en este tipo, aun cuando las cosas se pongan difíciles?", cuenta. "Lograr ese nivel de conexión y confianza con tu hombre es grandioso".
Porque la química sexual entre ambos fue instantánea. "Siempre ha sido fantástica, pero con el paso del tiempo mejoró diez veces", dice Katie, rebosante de entusiasmo. "Logramos entender qué es lo mejor para el otro. Me siento muy protegida en todo momento, tanto si me siento muy hot haciéndole un striptease... como cuando necesito sólo besos y mimos".
Sus fans deben estar contentos de saber que su rol de esposa se lleva genial con su trabajo de actriz. Además de su papel en Grey´s, es actualmente la imagen de la fragancia Nautica My Voyage. "Todas esas puertas se me están abriendo ahora", dice, y por supuesto que ella sabe aprovechar las oportunidades. "Mi mamá siempre me dice que yo nunca hubiera valorado el éxito si me hubiera llegado de forma rápida o fácilmente. Por eso la recompensa es más grande".
