2 marzo, 2017

Valentina & Cía. 17

Valentina & Cía. 17

En otro momento de nuestras vidas, una noticia como esa nos habría hecho felices. Pero mi hermana y yo estábamos abrazadas en un rincón del bar, llorando a mares, y no era precisamente de felicidad.

Nati estaba embarazada y el papá del bebé no era su novio, sino un tipo grande y casado a quien solo ella conocía y que tampoco quería hacerse cargo de la situación.

Yo pretendía consolarla y, a la vez, retarla desde mi lugar de hermana mayor. No entendía por qué no se había cuidado al tener relaciones con alguien que ni siquiera era su pareja. “Soy una estúpida. Dejé las pastillas porque mis amigas me dijeron que producen celulitis”, explicó Natalia. WHAT? “Nati, tendrías que habérselo consultado a un médico. Un delirio lo que me decís”, le respondí.

Decisiones difíciles

No era un tema para seguir hablando en el bar. Le propuse que viniera a casa y aceptó. Maripi nos llevó en su auto y, una vez que llegamos al depto, se metió en su dormitorio para que Nati y yo pudiéramos hablar tranquilas en el living.

Ahora mi hermana parecía más tranquila que cuando nos encontramos. No sé lo que ella esperaba que le dijera, y yo no sabía muy bien cómo manejar el tema. “Antes de que lo preguntes, mi respuesta es que sí, que voy a tener el bebé”, aclaró, y me dejó con la boca abierta.

–¿Y cómo se lo vas a decir a los viejos? Mamá se desesperó en esas horas en que no supimos nada de vos. No podés volver a casa como si no hubiera pasado nada.

–Les voy a contar la verdad, Valen. No voy a ocultarles algo que en tres meses se me va a notar por sí mismo en cuanto avance el embarazo. 

Para mis padres, como para mí misma, Natalia todavía era una adolescente, aunque ya estuviera en la facultad. Y era obvio que para ellos la noticia (relación clandestina con un tipo mayor + embarazo) iba a ser durísima.

Buscamos en Internet la cartilla de la prepaga para ver a qué obstetra podía consultar. Maripi recomendó un médico amigo de su familia, y Nati guardó un papelito con el número de teléfono que le dio mi amiga.

Algo hay que hacer

Después, pedimos una pizza y tratamos de hablar de otras cosas, como para aliviar la presión que el tema nos había dejado en la garganta, en el pecho, en la cabeza. 

 “Si querés dormir acá, quedate. Te dejo mi cuarto”, le ofrecí cuando terminamos de comer. Ella prefirió irse a su casa, la de mi familia, para hablar con mis viejos esa misma noche. Maripi propuso llevarla en el auto. “No hace falta, no estoy enferma. Solo estoy un poquito embarazada”, se rio Nati. Era la primera vez que la veía sonreír desde que nos habíamos encontrado a la tarde. Se le iluminó la cara y yo volví a ver en ese gesto a mi hermana menor, la más traviesa del mundo, la que me usaba y arruinaba la ropa, la que escucha bandas de rock barrial o se toma sola una botella de cerveza.

“Va a ser madre. Mi hermanita va a tener un hijo”, repetía yo en mi cabeza, como para convencerme de que lo que estaba pasando era real. Hubiera querido volver el tiempo atrás y evitarle todo esto a Nati y a mis viejos. Y también quería ir a encarar al tal Mario, el padre del bebé, y darle una paliza por usarla y abandonarla. Maripi me leyó la mente. “Tenemos que averiguar todo sobre esa basura”, me dijo mientras levantaba los platos

PALABRAS CLAVE: , , ,
¿Te gustó esta nota? Compartila:

Comentarios

Este blog pertenece a:
www.cosmo.com.ar

Archivo

Valentina & Cía. 18

Valentina & Cía. 18

21 marzo, 2017
Valentina & Cía. 17

Valentina & Cía. 17

2 marzo, 2017
Valentina & Cía. 16

Valentina & Cía. 16

6 febrero, 2017
Valentina & Cía. 15

Valentina & Cía. 15

3 enero, 2017
Valentina & Cía. 14

Valentina & Cía. 14

22 noviembre, 2016
Valentina & Cía. 13

Valentina & Cía. 13

17 octubre, 2016
Valentina & Cía. 12

Valentina & Cía. 12

21 septiembre, 2016
Valentina & Cía. 11

Valentina & Cía. 11

26 agosto, 2016
Valentina & Cía. 10

Valentina & Cía. 10

20 julio, 2016
Valentina & Cía. 09

Valentina & Cía. 09

21 junio, 2016

Twitter